25 Febrero 2011
Hace algún tiempo que leí un interesante artículo sobre los derechos de las momias en una conocida revista sobre la ciencia y sus vanguardias, dicho artículo trataba el debate actual a cerca de la exposición de las momias y los datos científicos que se desprendían del estudio de las mismas. Un tema complejo, que me dió mucho en qué pensar.
Las directrices éticas y la conciencia social están presentes en la biomedicina moderna y se aplican con mayor o menor acierto en los estudios actuales, sin embargo este tipo de filtros y tamices no se aplican sobre las momias y restos antiguos destapándose datos e informaciones que algunos (los que menos, gracias) consideran inapropiados o irrespetuosos...¿Pero dónde comienza este juicio moral y dónde termina?, ¿que fines persigue y a quiénes beneficia realmente?, ¿como establecer unos límites éticos si el concepto de respeto es tan variable para unos y otros?, quizás la solución radique en intentar determinar un punto intermedio que se encuentre a mitad de camino entre nuestro pasado histórico y los tabúes sociales que rigen nuestra actualidad.
Es de comprender, que cuestiones tales como el tamaño de los genitales, las enfermedades adquiridas, o los líos de alcoba así como demás guiones biográficos no son trascendentes para el público en general, el hecho de que una momia se exhiba desnuda en un museo no tendría, o al menos no debería, ser motivo de queja alguna por parte de sus visitantes...sin embargo tales quejas existen. Sin ir más lejos hace tres años los responsables del Manchester Museum sufrieron numerosas críticas por el modo en que se encontraban expuestas tres momias, una en concreto, la de la dama Asru que en aquel entonces se encontraba totalmente al descubierto. A raíz de estas quejas el Museo se vió obligado a cubrir los tres cuerpos, de unos 3000 años de antigüedad porque según algunos visitantes "violaba los derechos humanos y no respetaba su dignidad", y todo ello por un desnudo. La momia de Asru fué tapada en su totalidad con una sábana y las otras dos cubiertas parcialmente, a los pocos días el museo volvió a recibir más quejas, de nuevo por parte de sus visitantes y también por parte de la prensa, pero esta vez la cosa era muy distinta pues lo que se reclamaba era que se les retirase la tela. Visto lo visto y tras realizar un estudio en el que el 85% pedía que las sábanas fueran retiradas los responsables optaron por el punto medio, dejaron las sábanas, pero sólo la cubrieron parcialmente; a la altura de los genitales claro, ya que en el informe aportado por el equipo del Human Remains Panel (conformado por siete especialistas de diferentes campos) se decidió que sólo se dejarían ver las manos, los pies y la cabeza, una solución intermedia que coincidia con lo que habitualmente se muestra en el Museo del Cairo, todo muy diplomático.
Karen Exell, comisaria del Manchester Museum, respondió así a la pregunta de cómo consideraba ella que debían tratarse los restos humanos egipcios:
"La definición de respeto debe ser contextualizada cultural y temporalmente, y puede ser diferente para una persona y para otra. En relación con la exhibición de Asru, buscamos asegurar que las creencias culturales de los antiguos egipcios (en este caso en particular), y también las de nuestros visitantes se tengan en cuenta tanto como sea posible".
Es decir, que ni contigo ni sin tí Macarena, como se nota que Exell tiene bien ganado el puesto sacando pelotas fuera como el que oye que llueve en Ceuta. O sea que hay que tener en cuenta la creencia cultural de los antiguos egipcios pero teniendo cuidado de no ofender a los que pagan la entrada, a quién se le ocurre mostrar al desnudo a una momia de 3000 años para que la gente pueda apreciarla en su totalidad, tal y como se debe apreciar la cultura, es mejor taparla, no vaya a ser que alguien se asuste por ver unos genitales y empiece a pensar cosas raras.
Pero no vayamos a creer que este tipo de prejuicios ético-morales sólo afecta a las mamas de la Dama Asru o al mismísimo pene del Rey Tutankamon, la crisis axiológica vá mucho más allá y posa su ojo inquisitorial en restos que nada tienen que ver con la sexualidad y el Antiguo Egipto, sin movernos de Manchester nos encontramos con casos tan rocambolescos como el de una cabeza momificada pertenecienbte a la Edad de Hierro que tuvo que ser retirada de la exposición porque su aspecto se antojaba "horripilante" para algunos de sus visitantes, el mismo trato recibieron unos restos óseos que se mostraban en el British Museum de Londres porque sufrían una deformación causada por la desnutrición y a parte del público le causaban "angustia", o la Joya de la Corona del Bristol Museum; un cuerpo en posición fetal contenido en el interior de una caja y que tan sólo puede verse si se aprieta un botón para encender la luz que lo ilumina y hace visible...dónde vá a parar, mucho mejor así!, vamos a poner botones de éstos en todos de los museos del mundo, elegancia y eficiencia al servicio de la censura, yo voto porque con la luz se encienda también un sistema musical con alguna melodía macabra del tipo "El circo de los Horrores" sin duda la solución es buena, y la mejor manera de respetar la humanidad y dignidad de una momia es ocultarla en las sombras de una caja y encasquetarle un buen enchufe.
Sarcásmos aparate y sinceramente, considero ridículas las medidas que llegan a tomar los responsables de éstos museos, que lejos de hacer bien su trabajo (acercar las diferentes culturas) toman decisiones absurdas para salvaguardar su imagen y asegurarse las entradas, más aún cuando esas presiones y exigencias populares las emite una porción casi ridícula del público que visita sus museos y que muy poco tiene que ver con la opinión de todos aquellos que disfrutan y siguen aprendiendo de nuestra historia antigua y sus tesoros.
Una encuesta realizada el pasado 2010 revela que el 91% se encuentra a favor de que los restos humanos sean expuestos al natural, un 52% dice que dependiendo de la edad de los mismos y un 27% restante pide que tengan al menos 100 años. Como si el hecho de que tener más de 100 años y ser considerados como "antiguedad" fuese algo que pudiese aplicarse también a las personas (en este caso a las momias), una vez más el desconocimiento general hace mella en la cultura....los expertos y coleccionistas basan sus parámetros en diferentes factores de consideración como por ejemplo la artesanía, la rareza o la edad de las piezas a calificar, como es lógico este tipo de circunstancias no tendrían cabida lógica a la hora de denominar los restos humanos que supondría cualquier momia ya que no se trata de ninguna "obra" y aunque el hecho de calificar su método de conservación pudiese llevarse a cabo como "ejercicio científico", el objeto en sí, en este caso; la momia, es un ser humano en cuya composición no ha intervenido la mano del hombre. Resumiendo, que para exponerla tendría que dar lo mismo que tubiese 100 o 3000 años, no se trata de un mobiliario cuyo valor en el mercado radique y se pueda valorar económicamente basándose en su estilo artístico, sino una persona que vivió y cuyo restos han llegado hasta nuestros días.
El hecho de que estos restos se expongan tal y como fueron hallados no debería tener nada que ver con la moralidad, muchas veces llamamos a las cosas con otro nombre para no tener que descubrirnos a nosotros mismos, lo que no nos gusta, lo que nos incomoda y el ¿por qué nos incomoda?, quizás deberíamos hacernos este tipo de preguntas y aprender con las respuestas sinceras a respetar hasta aquello que no entendemos, sobretodo, aquello que no entendemos, porque a fin de cuentas la cultura antigua está para aprender de ella, si echásemos un vistazo al pasado nos daríamos cuenta de cuántos prejuicios y tabúes hemos desarrollado con el paso del tiempo, como una hiedra que vá creciendo y trepando por la pared de una estructura y que a fuerza de engancharse en ella termina por destruirla, pero sin la cual tampoco sería capaz de ser lo que es ahora.
Dijo Vittorio de Sica que la indignación moral es un 2% moral, un 48% indignación y el 50% envidia, con o sin esta última la cosa canta por sí misma. Esperemos que un futuro no tengamos que contabilizar también botones de encendido en los museos, ni crear gabinetes de especialistas que decidan por nosotros qué tanto por ciento de las piezas han de cubrir con una sábana, para que nadie se asuste, para que nadie se queje de que la enfermedad ajena le molesta, o los restos de un ser humano como él, le dan grima.
Porque "La sencillez y naturalidad, son el supremo y último fin de la cultura (1)" y nada ni nadie debería tener derecho a complicarla con el artificio de una sábana.
(1)Friedrich Nietzsche.
servido por lda
sin comentarios
compártelo
28 Octubre 2010
Hace días que recibo en FB invitaciones para unirme a cierto grupo creado con el propósito de oponerse a la inminente visita del Papa a la capital catalana, "Demos a Africa lo que nos costará la visita del Papa a Barcelona"...y me hace muchísima gracia, siempre me lo ha hecho este tipo de colectivos, esos que se exacerban tanto cuando se menciona a la iglesia, al Papa o al mismísimo Vaticano, cómo les gusta ese tema: EL VATICANO, las riquezas de Roma, la panacea contra la pobreza y el hambre del mundo, y cuánto énfasis ponen en sus convocatorias y manifestaciones, podrían poner también el mismo interés en informarse, en saber bien de lo que hablan y no en soltar todo tipo de patochadas sin fundamento, tanto sofismo y tanta paja mental que además no les sirve para nada.
Si lo hicieran no podrían decir que con sus impuestos pagan la visita del Papa, porque sabrían que de los 700.000 euros que concretó el consistorio aproximadamente la mitad van para los servicios de emergencias y al Centro Internacional de Prensa que publicitará su ciudad por todo el mundo y en consecuencia el turismo (para que así puedan seguir cobrando las barbaridades que cobran en museos, teatros y demás centros de interés cultural ) la otra mitad son refuerzos por las extras que hará la urbana, la próxima cumbre euromediterránea y el partido del Barça-Madrid, por cierto, a mí también me toca mucho la moral que con parte de mis impuestos cubran la seguridad ciudadana de los encuentros futbolísticos y me indigna soberanamente que los presidentes de los clubes, sus administrativos, jugadores y demás plantilla corporativa cobren lo que cobran, pero soy un ser racional y comprendo (aunque no comparta) la idea de que el fútbol mueve millones y esos millones hay que repartirlos...pues lo mismo pasa con la Iglesia señores, ésta como institución concretamente espiritual ha de contar también con fondos para llevar a cabo su labor (que yo no defiendo ni critico), pero sí el hecho de que se utilice mal la información y/o se critique lo que sea sin fundamento ninguno.
Es totalmente inverosímil decir que la visita del Papa nos cuesta el dinero que aportamos a las administraciones cuando ni un sólo euro vá destinado al culto en sí, mas aún cuando hoy mismo se ha hecho público que se calcula que esta visita reportará a Barcelona unos 29,8 MILLONES DE BENEFICIO (de los cuales 25,2 se generarán por el alojamiento, restaurantes, compras y transporte...y esperemos a ver las cifras reales, seguro más por encima), como ridículo es asentar que si El Vaticano vendiese sus "tesoros" daría de comer al mundo, por el amor de Dios, y nunca mejor dicho, esos bienes de los que muchos hablan y pocos sabrían enumerar son en su mayoría patrimonio de la humanidad, obras que particulares han cedido a la iglesia, no son propiedades privadas con las que se pueda comerciar, la mayor parte conforman el patrimonio filosófico, teológico, artístico y científico de la humanidad, por no mencionar que de pertenecer a particulares serían posiblemente privatizados. Por esta misma regla de tres, todas las Naciones deberían vender también sus bibliotecas y museos para así repartir los beneficios y paliar la pobreza del mundo.
Mucha gente que critica a la iglesia fundamenta su argumento en la falta de moralidad que ésta muestra, en los discursos papales, en los pecados de sus representantes o como es el caso, en el requerimiento de ingresos económicos olvidándose al parecer de que la Iglesia, como institución (lo repito, a ver si se les queda) precisa de un capital para hacer frente a los numerosos gastos INSTITUCIONALES (otra vez más) como por ejemplo cubrir los diversos organismos de la Curia romana: las oficinas, los tribunales, los consejos, las congregaciones, las asociaciones...asociaciones como la Caritas Italiana que destina millones de euros anuales a 69 países de todo el mundo, o el denominado "Obolo de San Pedro" con el que todo Papa contribuye junto a las donaciones de particulares a fines caritativos y misionales como la creación de nuevos hospitales, leproserías, escuelas y centros de asistencias especiales.
Pero éste tipo de datos no les interesan, es mejor darle mil vueltas al mismo enunciado que intentar comprender de lo que se está hablando, es más cómodo ser ignorante, mola ser revolucionario, ir en contra el sistema, crear grupos en FB y ser topederevelde e ir del palo escribiendo frases reivindicativas de 12 líneas con 25 faltas ortográficas en cada una, por favor.
Yo no comulgo ni con tanto ni tan poco pero hay algo que no soporto, y es la estupidez de aquellos que hablan barbaridades sin tener ni la más remota idea de lo que dicen, esos mismos que crean grupos ridículos para redactar mensajes sin ni tan siquiera saber escribir…de vergüenza ajena vaya.
“Cuando se trata de dinero, todos somos de la misma religión.”
Voltaire.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->
servido por lda
sin comentarios
compártelo
14 Julio 2010

Desde la más remota antigüedad el hombre ha sentido la necesidad de plasmar y conservar todo tipo de información, la transmisión de este testimonio se ha realizado sobre todo tipo de objetos y materiales.
Los más antiguos antepasados de lo que hoy conocemos como libro todavía están presentes en las obras de arte rupestre pertenecientes a la época neolítica, sus pinturas, representaciones mágicas de animales y formas nos transmiten un mensaje cuyo significado va mas allá del simple trazado aparente. Se levantaron titánicas construcciones para dar cabida a un sinfín de documentos, centenares de ejemplares, millones de obras, incontables páginas llenas de pigmentos y tintas que daban forma a uno de los mayores tesoros de la humanidad: la escritura, la cultura, el saber..."el saber no ocupa lugar", que se lo digan a los bibliotecarios del puerto de Alejandría.
Quien no ha buscado determinado libro con ansia, quién no ha vibrado de emoción con algún título deseando regresar a casa para continuar con su lectura, recreándose en su trama e imaginando cada detalle y cada gesto de sus personajes hasta el punto de sentir afecto por ellos, un cariño inexplicable surgido del blanco papel.
El papel…creado a partir de tallos, fibras, algodón, incluso sintético. Y hablando de cosas sintéticas que es a lo que voy, con todo este "BOOM" de tecnología punta y diseño electrónico: mp3´s, i-pod´s, USB´s y el rey de los reyes, la delicia de los apóstoles del cristal líquido: SAN iPad.
El iPad, un invento revolucionario, un juguete cuasi perfecto, un contenedor de información que fluye a raudales por su asombroso sistema de tecnología IPS, 9.7 pulgadas de máxima definición que supera a cualquier resolución orgánica, un medio de acceso a toda clase de información que pueda encontrarse por la red…un instrumento tecnológico que como tal: se apaga y se enciende. Los libros no son instrumentos, al menos no como tales porque un libro es una obra creada ex professo, con una finalidad concreta, la de transmitir una historia precisa; con tapa y contenido orgánico porque orgánico es su material y orgánicos los sentimientos que a su vez transmite. Puedo leer un libro donde se me antoje, sentada en una silla, tumbada en una cama, en un césped, metida en la bañera…no sé si mucha gente tendría la valentía de hacer lo propio con un iPad en el último de los casos.
La cuestión es que ya encontramos en oferta algunos libros electrónicos, los famosos eBooks, ya sólo el nombre se me hace como “raro”, como esas píldoras que sustituyen a la comida de los astronautas o las mascotas que van a pilas…un libro electrónico con el mismo contenido que un libro de papel sí, pero sin textura ninguna. Poniendo un ejemplo, si lo que más me gustan son las flores, sé que puedo encontrar millones de imágenes de flores en internet, pero no puedo tocarlas ni tampoco olerlas…pues lo mismo me pasa con estos mal llamados libros, al final leeré la misma historia pero su lectura no me sabrá a lo mismo ni podré cuando termine, colocarla y conservarla en un lugar concreto de mi estantería para que cada vez que allí lo vea, recordar su historia.
Todo esto del avance tecnológico está fenomenal, quizás esté equivocada pero desde mi punto de vista en el campo de la cultura propiamente dicha los ordenadores sirven para ordenar, en su caso para facilitar el trabajo del escritor, y en una biblioteca: para organizar los índices.
"Un hogar sin libros, es como un cuerpo sin alma."
Marco Tulio Cicerón.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->
servido por lda
1 comentario
compártelo
8 Mayo 2010
Esta tarde, de camino a casa, he visto unas banderolas con cierta publicidad que rezaban algo así como "Todo el mundo puede ser lo que se proponga"...en un principio no le he dado mucha más importancia dado que quizás esta frase, como tantas otras de igual o mayor trascendencia, ha perdido un poco el sentido debido a la frecuencia con la que se recurre a ella. He seguido pues andando pensando en mis cosas, cuando de pronto me ha venido una pregunta a la cabeza... ¿y qué me propondría ser yo?
Que me propondría ser yo...esto me suena a aquello de "y si pudiese yo pedir un deseo..." cuando en realidad el sentido de la frase no es ese, o al menos no exactamente. A todo el mundo le gusta imaginar que todo es posible, que todo lo que pueda evocar en su mente puede cumplirse...y me refiero a cosas serias y factibles como una profesión, un gran viaje y/o experiencia, riquezas...pero ¿porqué lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en esta frase es la palabra "deseo", no como aspiración; sino como algo lejano que para llegar a cumplirse debería sernos concedido por alguien que no seamos nosotros mismos cuando realmente, estaría en nuestras manos conseguirlo.
Y en este punto yo planteo lo siguiente; si mañana salimos a la calle y preguntamos a cualquiera por ejemplo "¿en qué trabajas?" (Respuesta) "¿y en qué te gustaría trabajar?" (?), Cuál creéis vosotros que sería la reacción más frecuente a la segunda cuestión?, pues muy posiblemente la inmensa mayoría no sabría ni que responder, o tardarían un buen rato después de haber ellos preguntado algo del tipo ¿pero cómo, si pudiera ser cualquier cosa?...y es que no podrías serlo? ¿No podrías haberlo sido?... ¿porqué motivos? La cuestión no es desalentar al personal, sino darle en qué pensar.
No pretendo con este texto ser más lista que nadie, ni hacer ver que pienso yo más allá de lo que cualquier otro pueda pensar, simplemente comparto un pensamiento que de otro modo se quedaría en eso, sabiendo positivamente que muchísima gente también piensa en ello, pese a que para algunos pueda ser o no un ejercicio incómodo al principio, como casi todo buen ejercicio…y que cada uno saque sus propias conclusiones.
Bien pensado no debería ser tan difícil contestarnos, y si nos cuesta tanto...pues quizás deberíamos preguntárnoslo mas, y preguntarlo también a lo demás.
Buen fin de semana a todos/as ^^ .
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->
servido por lda
1 comentario
compártelo
14 Octubre 2009

Qué nombre tan exótico ¿verdad?, cualquiera diría que estamos rodeados de ellas; en los parques, por las aceras...en los tejados, están por todas partes.
La columba Livia, conocida popularmente como "paloma común" o "rata del aire" para algunos otros, se ha convertido con los lustros en uno de esos componentes de acompañamiento a la estructura urbana que a fuerza de ver cada día, sencillamente hemos dejamos de ver.
Esta tarde he encontrado una paloma más bien fea que lentamente caminaba hacia la entrada de una portería...la he visto moverse desde lejos y ya he deducido que algo malo le pasaba porque normalmente galopean que se las pelan...en fin, que nadie se asuste, pero he ido a cogerla, y la he cogido (sé que muchos ya están teniendo arcadas pero es así) he podido agarrarla sin problemas y la he inspeccionado por encima para ver si le pasaba algo en las patas, como no soy veterinaria ni colombófila (que nadie piense en sexo...) he decidido llevármela conmigo hasta la oficina en donde la he metido en una pequeña caja hasta decidir que hacer con ella. Por el camino me he cruzado con varios seres humanos que me miraban con cara de lo que me ha parecido desaprobación e incluso asco...señores, las palomas tienen muchas enfermedades, si, pero los perros, gatos, y periquitos...también, me parece cuanto menos sorprendente que la gente se pasme tanto al ver una paloma cogida por las manos, y le resulte tierno un cerdo paseado con correa.
Como uno se conoce el barrio he salido para cierta clínica veterinaria que hay por aquí cerca, al llamar al timbre he visto en el cartel que se trataba de una clínica para "animales exóticos" que supongo viene siendo como un hospital para clientes con pasta, o por lo menos que molen por ser "chachi -guays"...ya nada más ver el interior he presentido que pasarían de mi y de la paloma, no estoy segura pero me imagino que la gente "chachi-guay" no lleva a su terrier de cresta china en una puñetera caja de cartón, no obstante yo he insistido y me he sentado a esperar (no había nadie pero eso de "sientese por favor que ahora le antederán mola mogollón..."), la recepcionista, también crestada y con tres piercings (a la vista) se me aproxima y mira la caja:
-Traigo una paloma.
Y me sonríe...
-Ahá, muy bien, espérese un momento que ahora mismo aviso y salen.
Reconozco que por un instante albergaba esperanzas...sale una rubia, con bata blanca (volvéis a pensar en sexo...), y nuevamente me sonríen las dos, así como con penita.
-Mira, es que me he encontrado una paloma en la calle y como no camina había pensado que a lo mejor le echabáis un vistazo, no lo sé.
Otra vez la carita de pena...
-Ya, pero es que...a ver...¿la paloma te la vas a quedar tú?
Le he puesto la misma cara de gilipollas que ella esperaba que pusiera para no decepcionarla.
-Hombre, pues...no sé, no creo, simplemente me la he encontrado por la calle y he pensado en traerla por si se le podía mirar algo, como aquí curáis animales...
Ojo a la contestación de mi amiga la auxiliadora:
-Si, aqui cuidamos los animales que nos traen sus dueños, si tu me dices que me abonas la consulta y después te la llevas a casa la miramos...
-¿Y cuánto es la consulta?.
-Pues 25 euros la revisión.
No es que no los valga el momento de verlas con la boca abierta, pero que queréis que os diga, he dudado...en cierto modo me habría gustado decirle que si, soltarles 30 y que al menos tuviesen algo interesante que contar de esa tarde., pero les he dado las gracias, les he dicho que lo entendía, y he salido por donde había entrado.
Dos calles más abajo he entrado en otra, esta era normalita, y he pensado "aquí a lo mejor son más majetes...", pues nada de eso, poco más o menos me han dicho que las palomas no contaban como animales y que ellos trabajan, si, pero no en una ONG así que con las mismas a la calle.
De vuelta a la oficina iba pensando en qué hacer con aquella paloma...si me la hubiese traído de vuelta por seguro termina en mi casa, ella termina palmando y yo llorando como una gilipollas, pero entonces qué, ¿la dejo en mitad de la calle para que la espanzurre algún coche o la mate cuaquier perro?...que vá, y he torcido hacia un parque tipo patio de vecinos que me pillaba cerca, he abierto la caja, la he sacado, la he mirado bien mirada, ella me ha mirado a mí, y la he dejado entre unos matorrales verdes que había por allí. Reconozco que la mirada de una paloma no es la que más me enternece el alma, supongo que el hecho de que tengan los ojos rojos no ayuda demasiado, pero he visto que tenía miedo y he sabido que no entendía nada...pobre animal, en mi casa o en ese parque acabará más tiesa que un garrote si es que antes no la pisotea algún niño cabrón o la muerde algún perro de paseo...puede que a mucha gente no le gusten las palomas, y lo respeto, a mí me dan asco las tarántulas y los hay que las toquitean encantados, pero todo el mundo debería reconocerme que cualquier animal inválido o enfermo dá penita, y sino la provoca, es que no se tiene corazón para eso lo siento mucho.
Sea como sea, si muere entre esos arbustos, mordida, aplastada, o simpemente de hambre, es un triste final para un ave que representa el candor, sea del color que sea, y que además de alimentar a júpiter, acompañar a Venus, echar un cable a Noé y representar varias ánimas ascendidas a lo largo de la historia termine momificada debajo de un banco de parque porque ningún ser humano, supuestamente dedicado a cuidar y sanar animales se ha dignado ni tan siquiera abrir una caja de cartón.
Mucha gente se queja de que las palomas dan asco, que infestan la calle, los monumentos, que traen enfermedades...nadie se para a mirar a las palomas cuando vá caminando, pero a todo el mundo le gusta verlas revolotear cuando va al campo, o admirarlas si son blancas y bonitas. Las palomas no han construido el asfalto, ni las breas, ni seguro gustan de comer chicles pegados del suelo. Dijo Schopenhauer que "el hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales"... Si sólo fuera para los animales.
servido por lda
sin comentarios
compártelo
8 Mayo 2009

"LA IGNORANCIA RELIGIOSA DESAZONA A LOS PROFESORES DE HISTORIA DEL ARTE". Tal era el poco esperanzador encabezamiento que daba paso a uno de los mejores y más claros artículos sobre el estado de la cultura actual de los institutos e universidades españolas.
El aumento de la ignorancia sobre los aspectos concernientes a la cultura religiosa del alumnado hace casi imposible la asimilación de asignaturas relacionadas como la , Historia del Arte o Cultura Clásica entre otras. Ante esta particular y poco ortodoxa "carencia del saber" el profesorado encargado de dichas materias se vé obligado a dejar de lado la programación del curso para introducir las obligadas explicaciones de temática religiosa que aportarán las nociones indispensables para la asimilación de su displinina.
Tal es el caso de Teresa Vicens, profesora de Iconografía Medieval en la Facultad de Historia de la Universidad de Barcelona, quien sabiamente describió a "el Periódico" la situación en sus aulas.
"En los 30 años que llevo dedicada a la docencia, he notado un gran descenso en los conocimientos de cultura religiosa por parte de los alumnos que llegan a la Universidad. Esa falta de base afecta negativamente a las posibilidades de aprender algunas épocas y obras, porque es necesario conocer la historia religiosa como cualquier otro hecho cultural. (...) Uno de los problemas más graves de estos jóvenes es que no tienen la más mínima idea de las cuestiones básicas de la Biblia. No todos los alumnos, claro, pero la mayoría no saben qué son el Antiguo y el Nuevo Testamento, confunden personajes e incluso hay algunos que no acertarían a explicar quiénes son Adan y Eva".
No acertarían a explicar quiénes son Adán y Eva, pero seguro que los capítulos de LOST te los recitan en arameo...
Por su parte, Rosend Lozano, profesor de Historia del Arte del IES Pau Vila de Sabadell, asegura que hoy en día ya no pueden darse por sabidas muchas cosas como se hacía antaño y hace especial incapié en que esta falta educacional es el resultado de la poca atención que ponen algunos padres en la formación extraescolar de sus hijos, formación, que evidentemente requeriría introducirles mínimamente en los rasgos del cristianismo desde el punto de vista histórico-tradicional, sin tener que entrar por ello en la obligación de la creencia o la fé.
Lozano advierte que estos conocimientos "forman parte de nuestra formación antropológica. No se puede obviar que nuestra cultura es cristiana". Ciertamente, lo es, pese a que en los últimos tiempos el cristianismo en general y las religiones en particular se estilen poco, y mole más ser liberal de mente, alma y en alguno de los casos también de cerebro.
Personalmente considero vergonzoso el hecho de que existan individuos que con más de veinte años no acierten a decir quién era Moisés, como aquel ejemplo de examen en el cual se mostraba la escultura de Miguel Ángel y cuya réplica por el alumno no fué otra que la de "El Diablo" y ¿por qué? -le preguntó el maestro-, -muy sencillo- contestó el muchacho - porque tiene cuernos...¿o no?- !pues claro que sí eminencia! como también los tenían los soviéticos eh? si si si...pero hay ejemplos de todos los colores y formas, sin ir más lejos tengo un amigo que cada vez que se le presenta la ocasión en alguna de nuestras conversaciones me asegura que Bin Laden es el "Jesucristo moderno" sustentando tal indescalificable perogrullo en el hecho de que ambas figuras representan a un agitador que pretendía liberar al pueblo, siendo perseguido por ello e incomprendido por muchos...esta peculiar teoría tendría mucha más gracia de no ser por el hecho (al parecer poco importante) de que uno es un genocida fanático y el otro un predicador pacifista, pero vaya...por lo demás idénticos.
La hermana de once años de un conocido se quejaba el otro día de que en religión le hacen estudiarse las fiestas laicas...¡qué barbaridad! a quién se le ocurre tan magna aberración, que los niños sepan en qué se basa nuestro calendario... ¿¿y a quién demonios le importa de qué vá Pentecostés??, ¿al Espíritu Santo? ya ves nen, el caso es que tienen fiesta y pueden ver Hannah Montana...claro que sí.
Y es que vivimos en la época del pasotismo, pero del pasotismo intelectual, no digo que sea obligatorio comprarle una palma al crio (que ya más que palmas parecen piñatas) pero por lo menos saber qué contestarles cuando a uno le pregunten "Papá, ¿qué son esas baras?" sin que se te quede cara de tonto pensando en las preguntas tan complicadas que hacen los niños.
Y podrán decirme lo que quieran, pero esto es lo que hay, nadie puede formarse bien como artista (ya no digo individuo) sin conocer la cultura laica porque es como pretender ser un buen cocinero, habiendose criado como vegano.
La ignorancia no puede ser respaldada por carencias tales como la falta de fé.
servido por lda
1 comentario
compártelo
16 Abril 2009

"Torpeza notable en comprender las cosas" , tal es la definición que nos ofrece la muy honorable Real Academia de la lengua Española para la palabra ESTÚPIDO.
Me ha sorprendido el hecho de que la definición fuese tan escueta , teniendo en cuenta los muchos y muy extensos tratados que existen sobre la misma...aunque esto último, me ha sorprendido aún más.
Quién no ha oído hablar de un tal Cipolla, aquel cuyo teorema era la ...exacto. Bien, pues: Carlo María Cipolla (1922-2000) historiador económico natural de Pavía con inquietates ramalazos filosóficos y precursor moderno (consciente o no) de lo que bien podría bautizarse como "La corriente sobre el estudio de la estupidez-humana" lo de -humana lo sobreentienden como algo intrinseco al término no podiéndose utilizar el mismo para catalogar a ningún miembro del reino animal por carecer éstos de comprensión, y en consecuencia, de razonamiento. Tras esta introducción podríamos concluir que para ser estúpido, es condición indispensable razonar, lo cual de por sí, ya plantea una paradoja.
El compromiso (aparentemente social) que impulsa a este no poco curioso grupo de "pensadores sobre lo estúpido" es tal, que hasta alguno de sus seguidores ha reivindicado un Consejo Consultivo Estupidológico apoyando su propuesta sobre el hecho de que en determinadas universidades existan departamentos detinados a estudiar las complejidades matemáticas de los movimientos de algunos grupos de hormigas del Amazonas...y no estoy bromeando, de hecho el autor de tan magna invitación no es otro que Giancarlo Livraghi reconocido publicista y bibliógrafo italiano cuyos trabajos al respecto pueden hoy verse en su dominio cibernético y una amplia obra literaria.
Livraghi comenta en su primer artículo sobre el tema "El poder de la estupidez" que su curiosidad adolescente le condujo a la lectura de Walter Pitkin y su "Introducción a la historia de la estupidez humana", éste libro debió de marcar su existencia ya que desde Junio de 1996, hasta Julio de 2008 no ha parado de sacar artículos al respecto, siendo 26 o 27 con algún que otro suplemento los que hoy en día acumula su obra. Supongo que no sería éticamente incorrecto decir, desde el respeto y la admiración por tan basto y arduo trabajo, que Livraghi es hoy en día; un experto en estupidez. No obstante, la inquietud no nace del vacío ya que a quién no le conmocionaría la afirmación de Pitkin: "Cuatro de cada cinco personas son lo suficientemente estúpidas como para ser llamados -estúpidos-"... escalofriante.
Pero que nadie se preocupe, según Cipolla, el hecho de ser estúpido no significa que carezcamos de otras propiedades positivas, (!esto es una buena noticia!, ya me había yo asustado...), esta ley, es la segunda de lo que él mismo definió como "Las cinco leyes fundamentales de la estupidez humana", y que con mucho gusto citaré a continuación:
1ª Ley Fundamental: "Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo". Aquí ya vamos mal, me había parecido entender que según Pitkin eran cuatro de cada cinco individuos, según las cifras unos quinientos millones cuando escribió su libro en 1934, actualmente la población está en cuánto...¿6.800 millones?, uff...son muchas cuentas, pero lo bueno es que al menos sabemos que Pitkin no era estúpido ya que entonces conocía la media, y en consecuencia todo aquel que la pueda realizar viola y queda exento de, al menos, la primera ley.
2ª Ley Fundamental: "La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona" Esto ya lo hemos visto antes ergo: podremos ser estúpidos, pero no dejar de acumular otros tantos mil encantos...lo cual está muy bien.
3ª Ley Fundamental: "Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o a un grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio". Llegados a este término opino que Cipolla debería haber acompañado cada ley con un ejemplo ilustrativo ya que planteadas así dan lugar a demasiadas dudas. De este modo, el individuo A por motivos X podría verter lejía sobre un pastel con la intención de que el individuo o conjunto de individuos B no pudiese ingerirla en su provecho, lo que implicaría que el propio individuo A tampoco pudiera realizar la ingesta del mismo, quedándose ambas partes con más hambre que el perro de un ciego y en su contexto extremo llegando a morir por dicha causa. Si no me equivoco este tipo de planteamiento sería perfectamente válido y sujeto punto por punto a la 3ª ley aunque dudo mucho que alguien sea tan sumamente estúpido como para cometer tal estupidez.
4ª Ley Fundamental: "Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. (Si ya lo decía yo...) Los no estúpidos, en esencial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con indviduos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error". Ya que en la frase final de mi anterior párrafo he dudado del poder de la estupidez del "individuo A ", podría pues afirmar que al ponerlo en duda, lo he subestimado (4ª ley), pudiendo en consecuencia seguir considerándome como un individuo no estúpido.
5ª Ley Fundamental: "La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado". Ya lo decía mi abuelo, -Que Dios me libre de los tontos que de los listos yo me encargo-, pero de nuevo la ley está incompleta, afirma que ser estúpido es lo más peligroso que existe, no obstante según la 2ª ley ser estúpido no exime de cualquier otra característica, como por ejemplo, la maldad, por lo tanto, se podría ser estúpido y malo a la vez, lo que daría lugar al ser más peligroso sobre la faz de la tierra: el "MALOESTÚPIDO".
Confío plenamente en que tod@s estamos de acuerdo en la puntualización de las cinco leyes, y por lo tanto, somos indivuos no estúpidos. Hasta aquí nos hemos librado, pero cuidado, Pitkin agrupa a todos los individuos en cuatro categorías que de nuevo acompaña con la palabra "fundamentales", éstas son las siguientes: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos. Que nadie se apresure a elegir ninguna por el nombre, aviso que engaña...
Los incautos: El incauto inició una acción que nos proporcionó una ganancia y a él una pérdida.
Los inteligentes: El inteligente inició una acción que proporcionó ganancias a ambas partes, siendo él una de ellas. Los inteligentes pueden comportarse a veces como una incauta o una malvada, pero puesto que el individuo en cuestión es básicamente inteligente sus acciones tendrán siempre un alto grado de inteligencia.
Los malvados: El malvado inicia una acción de la que saca provecho mediante nuestro perjuicio. Los malvados se dividen en malvados perfectos (cuyas ganancias son equivalentes a nuestras pérdidas), los malvados deshonestos (cuyas ganancias son inferiores al daño que causan) cuentan con un grado superior de inteligencia, y los malvados cuyas pérdidas son casi siempre inferiores o muy inferiores a las pérdidas que producen sus actos, estos últimos estarían rozando lo que denominaríamos como estupidez pura.
Los estúpidos: Son criaturas absurdas que insisten en causar pérdidas constantes al resto a través de sus actos sin obtener ningún beneficio con ello. Nadie puede explicar las razones que mueven a estos seres porque sencillamente no hay razones más allá del hecho que la persona en cuestión, es estúpida. Pitkin insiste en que la mayoría de las personas estúpidas son fundamental y firmemente estúpidas ya que insisten en su empeño de causar daños sin conseguir ningún tipo de ganancia a cambio llegando al extremo de existir individuos que además de producir daños en los demás se perjudica a sí mismos, éstos individuos pertenecerían al género más puro de todos, la élite de la estupidez...los SUPERESTÚPIDOS.
En su teoría Cipolla asegura que el poder de los estúpidos no debe de ser infravalorado ya que su influencia y los daños que causan en la sociedad puede bien equipararse al de organizaciones como la mafia o la Internacional Comunista, nada más...y nada menos. No obstante, y a pesar de la predilección que Livraghi muestra en sus escritos por el Maestro Cipolla, reconoce que para amantes y nuevos seguidores de esta nueva ciencia que será la estupidología existen mejores y más completas lecturas como las de James Welles y su obra "Understanding Stupidity" cuya priemera edición salió en el año 1986 y de momento (que nadie desespere) no cuenta con traducción al castellano. Que no cunda el pánico, la obra de Cipolla titulada "Allegro ma non Troppo" salió a la luz en su versión castellana por la editorial Crítica - Barcelona 2001.
Para terminar, y teniendo en cuenta que una de las afirmaciones comunes a todos los autores sobre el caso es que el tema es tan complejo que es imposible obtener una solución específica bien podría decirse que la estupidez es complicada al punto de no ser posible explicarla.
Personalmente, y tras lo leído, sería correcto asegurar que para no ser considerado como estúpido cualquier individuo debe preveer, sopesar y estudiar con detalle cada uno de los actos que realice para obtener de ellos, o al menos intentar alcanzar el beneficio ajeno y el suyo propio, o en su defecto el beneficio propio o ajeno, sin que ninguna de las partes sufra pérdidas de ningún tipo. A esto en mi pueblo lo llaman locura, claro que quién soy yo para juzgar a unos sabios filosofando, no obstante, y como dijo el poeta Heine:
"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma, quien cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, tomó la inteligente solución de volverse loca."
Asi que ya sabéis, la próxima vez que en una frase se os ocurra utilizar la palabra "estúpido" o cualquiera de sus múltiples derivados, tened en cuenta la seria ofensa que supondrá tal acusación.
Buenos días, buenas tardes, buenas noches ^^
servido por lda
2 comentarios
compártelo
26 Febrero 2009

Aquella era una mañana de Enero como cualquier otra, echó un vistazo al reloj de la mesilla, las 6:45, nunca se despertaba más tarde de las siete, "es la consecuencia que tienen los casi veinte años de un estricto horario laboral" pensaba...pero aquello ya no importaba, a sus casi 53 hacía unos cinco meses que lo habían despedido, firmando un finiquito ridículo aunque suficiente para cubrir todas sus necesidades y las de su buen amigo Ron, un golden retriever color crema de cuya compañía disfrutaba desde hace...desde hacía ya mucho tiempo.
"Tengo los pies fríos"..., había pensado en ponerse los calcetines para dormir pero lo consideraba una ordinariez, - "está claro que nadie vá a verme con los calcetines puestos pero me los veo yo, y eso es más que suficiente...además, seguro que después tendría demasiado calor y eso tampoco sería agradable...no, definitivamente no me los pondré". Dio media vuelta en la cama y se cubrió hasta las orejas con la colcha, ahora tenía visión directa de la ventana, le quedaba un poco arriba por lo que no podía ver la calle aunque sí parte de los árboles y el cielo...-"qué oscuro, seguro que vuelve a llover, hoy no me olvido del paraguas que ayer me calé entero, menuda semana de perros", y al decir "perros" llamó a ron quien no dudó en responder al silbido subiéndose a la cama a la velocidad del rayo:
-"Amigo mío!, eres un buen perro sí señor...un buen buen perro Ron".
Como cada día dejó correr el agua de la ducha unos minutos antes de meterse, lo que tardaba en ir a la cocina, llenar el dosificador de la cafetera, encender la vitrocerámica y colocarlo encima, con los años había desarrollado una técnica cronometrada e impoluta, si dieran premios a la coordinación ducha-cafetera él sería sin duda el afortunado ganador...justamente, comprobó con la palma de la mano la temperatura "como siempre, perfecta". Mientras el agua templada caía sobre su cabeza pensaba con los ojos cerrados si aquel sería el día en el que el café se desbordase...pero aquel día nunca llegaba, salió de la ducha, y allí estaba Ron como de costumbre, esperando impaciente para chuparle los restos del agua que resbalaban por los pies: "lo que yo digo Ron, una técnica infalible".
Tras vestirse y tomarse el café comprobó que nada se le olvidaba en casa, había que salir deprisa pues llevaba ya unos diez minutos de retraso, ató a Ron, cogió las llaves, y se dispuso a salir por la puerta...cuando ya estaba cerrando desde fuera se dio cuenta, volvió a entrar y recogió el paraguas, -"Ron, no hay técnica infalible!...Ahora sí amigo, ya nos vamos".
Ya en la calle comprobó lo acertado de su decisión, era todavía temprano pero las nubes cubrían el cielo de manera desafiante, a Ron no parecía importarle, olisqueaba el ambiente moviendo el rabo sin parar de uno a otro lado, -"hoy estás contento bribón...y sí, parece que hoy será el día amigo, hoy será el día". Siguieron caminando cuatro calles, entraron en el parque en donde como de costumbre soltaba al perro para que corretease un rato, era un chucho grande, y su piso no era el Buckingham Palace precisamente...se sentó en el mismo banco de todos los días, sin dejar de mirar el reloj impaciente, "vaya, diez minutos tarde, diez minutos!" Pasado un rato prudencial y justo para ambos llamó de nuevo a Ron "hoy tenemos que acortar el recreo compañero, pero te prometo que a la vuelta lo sumaremos al que te toca de acuerdo?", el perro miró a su dueño como si comprendiera sus palabras, y en cierto modo, tras tantos años juntos, seguro que empezaba a entenderlas.
Continuaron su paseo calle arriba, ya empezaba a clarear y se veían muchos niños acompañados por sus padres a los colegios, aquello representaba problemas ya que por todos es sabido cuanto gustan los niños de los perros, y en el mayor de los casos, los perros de los niños, pero en aquel momento las paradas para caricias y fiestas no serían muy bien recibidas dado el retraso conforme a sus planes por lo que aceleró el paso y evitó así posibles oportunidades.
-"Bueno, pues ya hemos llegado" dijo casi en un suspiro, se aseguró de que la correa de Ron estaba firmemente ajustada y los dos entraron a la estación.
"ESTACIÓN NORTE", rezaba el cartel, la estación de ferrocarriles quedaba justo en el centro de la ciudad, con un hall enorme y un precioso mosaico en tonos oscuros era la más concurrida de la capital, siempre llena de gente, excepto durante la madrugada, a partir de las tres cerraban y aquello quedaba desierto de no ser por algún sin techo o a menudo despistados que desconocen los horarios de salida.
Apretando el paso cruzaron el hall con la vista fijada en la puerta principal, una vez fuera en las vías miró con impaciencia a un lado y a otro -"No vaya a ser que me despiste, Ron! agudiza...algo me dice que hoy es el día!", la estación contaba con siete vías debidamente separadas por sus correspondientes andenes, cada uno de ellos cubierto por las típicas techumbres que más que evitar contribuían a que en caso de lluvia o nieve los pasajeros no sufriesen más de la cuenta, situados en el principal, nada más salir de la propia estación, aguantaron casi una hora de pié con los sentidos bien a punto...Las 9:05h, por si su reloj de muñeca fallaba se aseguró comprobándolo en el de pared, las 9:05, coordinación total, -" un ratito más Ron, y después nos sentamos vale?", pero Ron ya hacía rato que se había sentado, es lo que tiene ser perro; entre otras muchas ventajas, uno siempre puede apoyarse en sus cuartos traseros, sin importarle que sea en el mismísimo suelo.
9:46h, "vamos Ron, vamos a sentarnos", de inmediato el perro se incorporó y casi por delante de su dueño escogió uno de los tres bancos que había completamente vacíos: -"¿éste te gusta más?, veo que como tu amo eres de ideas fijas, empiezo a preguntarme por qué ésta predilección tuya por éste dichoso asiento, creo que sería mejor aquel otro...pero bueno, no vamos ahora a romper una costumbre tan arraigada ¿ verdad amigo?, eso sería ridículo eh?, si...sería completamente ridículo"- y entre risas continuó mascullando..."si si, algo ridículo...". Los perros tienen motivos que el hombre no puede comprender, aquel banco era el más cercano a uno de los dos bares con los que contaba la estación, en aquel horario, y a lo largo de la mañana, se preparaban todos los platos del día siendo, naturalmente agradable para el tuso los aromas que emanaba la cocina.
-" ¡Muy buenos días caballero! "- una voz de joven desvió su atención a la derecha, de pié a este mismo lado un muchacho de cazadora y pantalones marino le sonreía mientras se frotaba las manos para entrar en calor.
-"Buenos días, buenos días" - respondió casi sin mirarle.
-"¡Qué!, lunes otra vez eh?"...- el chico parecía tener ganas de conversación.
-"Así es, lunes, si si, lunes otra vez"- el joven era el único que las tenía.
-"Bueno, pues...nos vemos más tarde, voy a tomarme un café que ya me toca, ayer terminé tardísimo y estoy hecho polvo...esto de cubrirle los horarios al compañero es matador, menos mal que mañana ya tengo fiesta y hasta el jueves nada!".
-"Ahá, muy bien muy bien hasta el jueves nada eh? pues muy bien..." - y echaba la vista a todos lados como aquel que intenta evadirse de una situación poco agradable.
-"Si quiere que le traiga algo, no sé...un café, un bocata, agua para el perro"- dicho lo cual se arrodilló para acariciarlo a lo que el animal respondió levantándose para mejor recibir sus gracias.
-"No no no, muchas gracias, sólo estaremos un momento, hoy es el día y nos iremos temprano verdad amigo?- y también lo acarició.
-"Bueno, pues lo dicho, si necesita cualquier cosa me lo dice que por aquí estaré, como...como siempre vaya, que ya sabe..."-
-" Si claro, claro, espero que no porque ya le digo que no tardaremos en irnos".
El joven de uniforme se alejó, qué manía tan exasperante de darle siempre conversación, ¡no hacía más que despistarle!, y el despiste no era bueno, no señor, no era nada bueno...¿y si en una de estas absurdas conversas ocurría y por despiste no se daba cuenta?, ¡qué idea tan estúpida!, aquello era completamente imposible, en todos los sentidos...inviable, totalmente. Además, ya no tendría que preocuparse más por aquel chico y sus conversaciones, porque hoy era el gran día, si...¡hoy pasaría!, y entonces nunca más tendrían que volver a aquella estación, Ron y él podrían quedarse en casa, tener más tiempo libre y disfrutar tranquilamente de sus paseos por el parque, o incluso encontrar otro parque distinto, si si si, un parque nuevo. Podría quitarse el reloj, dejarlo en la mesilla, ¡qué diantres! !lo metería en el cajón de la mismísima mesilla! y el despertador también...! ¡todo dentro! , ya falta poco Ron, lo presiento...ya falta poco amigo.
Pasaron las horas, la gente iba y venía, mujeres con niños, parejas de jóvenes...el típico trajín de un típico día en cualquier típica estación. De repente se puso a llover, intermitentemente hilillos de agua caían por entre las columnas, eran las 15:40h...la lluvia se hizo más intensa, el ruido de las gotas sobre la techumbre semejaban piedrecitas cayendo sobre bolsas de plástico, Ron miraba con lo que parecía tristeza a su dueño, claro que cuando uno está triste, todo se le antoja del mismo humor. -"Un poco más Ron, yo también tengo frío sabes?, sólo un rato más, ya verás amigo mío, ya verás..." pero el convencimiento no se encontraba en ninguna de sus palabras.
-" Me parece que esto va para rato"...- de nuevo la voz del joven, esta vez frente a la pareja.
-"Perdón, ¿cómo dice?-
-"La lluvia, que no tiene pinta de parar en breve, ya se lo dije ayer a Fernando, el del bar, esto nos dura toda la semana ya verá!".
Pero tampoco ahora recibió reacción alguna. Ambos se mantuvieron en silencio largo rato, observando cómo el agua caía sobre los parados trenes...la poca gente que por allí andaba entonces correteaba de un lado a otro subiéndose y bajándose de los vagones, dando gritos entre risas y cubriéndose como mejor podían con carpetas o mochilas, de repente el chico se giró:
-"¿Puedo...me permite que me siente?
El hombre, que en ese momento se miraba los zapatos salpicados de agua levantó la vista hasta el muchacho.
-"Ehh...si si, claro, siéntese siéntese" - ésta vez el tono era mucho más amistoso, o sin llegar a tanto podría decirse que, simplemente, algo más afable.
Al ver movimiento el perro reaccionó incorporándose:
-"No no Ron, todavía no nos vamos...siéntate amigo, siéntate". - Y volvió a acariciarle la cabeza.
El joven uniformado sonrió mirando al perro:
-"Así que se llama Ron...como la bebida o...?- su pequeña broma no obtuvo respuesta- "Ron, es un nombre bueno para un perro, es corto, y, bueno...es un buen nombre".
El hombre dio un suspiro de lo que pareció resignación a lo inevitable y seguidamente contestó:
-"Así es, es un nombre bueno, para un perro bueno...verdad que sí Ron?, si, un buen perro ya lo creo".
-"Es curioso, llevan viniendo los dos juntos ¿hace cuánto?, ¿dos años?, ¿más quizás?, cuando yo entré ya les veía por aquí, y en este mismo banco...y eso fué hace aproximadamente pues, unos dos años más o menos."
El hombre asintió con la cabeza sin dejar de mirar al frente.
-" Pues eso, que sólo ahora conozco el nombre de su perro, pero el suyo todavía no lo sé, y eso, en dos años y viéndonos casi cada día...es algo increíble ¿no le parece?"- no perdía la sonrisa.
-"Puede ser, si, es algo, es algo inusual efectivamente".
-"...¿Y bien?
-"¿bien?- sólo entonces el hombre giró la cabeza hacia su interlocutor.
-"Que cómo se llama usted,. Yo me llamo Raúl, como el jugador de fútbol, claro que sólo tenemos el nombre en común, porque ni soy tan rico, cosa que salta a la vista creo, ni me gusta el fútbol."
La broma quedó en el aire, nuevamente.
-"Yo, me llamo Emilio" Las palabras sonaron de manera extraña dado lo muy habitual de la pregunta, como si repitiese algún tipo de texto de cuyo enunciado no estaba muy convencido.
-"Encantado Emilio"- y le ofreció su mano para estrecharla con la suya, a lo que éste reacciono aceptando el gesto.
-"No es usted muy hablador me parece a mí, siempre que vengo a saludarle por las mañanas me da la sensación de en que en cierto modo le estoy incomodando..."
-No, bueno, no es que me incomode, es que para lo que tengo que hacer es indispensable toda la atención posible sabe?, y si hablo mucho...- hizo una mueca y chasqueó la lengua contra el paladar como quien hace algo mal- "no sé porqué le estoy contando todo esto, qué tontería, estoy despistándome otra vez, ¿vé a lo que me refiero? , nunca se sabe cuándo puede suceder...y pensé, esta mañana pensé que hoy era el día, ¡lo tenía por seguro!, pero por lo visto será mañana, si, será seguramente mañana- y se inclinó hacia delante para buscar la mirada cómplice de su perro- "será mañana verdad Ron?, si, mañana será el día."
El muchacho cogió aire y lo soltó lentamente, entornó los ojos en un gesto de reflexión. Tras unos minutos de pausa volvió a comentar:
-"No sé si es mucha confianza,...de hecho creo que lo es porque hasta hace diez minutos no sabía ni su nombre, y eso que hemos dicho que nos vemos aquí mismo ¿cuánto?...¿más de dos años?.
-"Si si si...más de dos años, puede ser puede ser", Emilio se rascó la coronilla y apoyó los codos sobre sus rodillas.
-"Y usted está aquí, cada día, durante dos años, o más vaya...en este mismo banco, con su perro, y ..."
El hombre le cortó la frase:
-" Como ya le he dicho tengo que estar muy atento, porque si uno no lo está, nunca se sabe si pasará o no ¿entiende?" - y mientras decía esto retorcía nerviosamente la correa roja que lo unía al chucho...
-"Claro, claro...si uno está despistado, pues se le pasan las cosas, supongo que serán cosas importantes, cosas muy importantes para usted ¿verdad que si?"- ambos se miraban, el joven había conseguido ya toda su atención.
-"¡Exacto!, es algo muy importante, es lo más importante ahora".
El chico asintió convencido.
-"Y si no es mucho preguntar....ahora que ya nos conocemos, y que seguro vamos a seguir viéndonos cada día...qué es eso tan importante que tiene que hacer por aquí. Porque créame que llevo largo tiempo queriéndole hacer esta misma pregunta."
La respuesta fue rápida:
-"Pues, bueno...creo que es algo obvio ¿no le parece?, estoy esperando". - La expresión de Emilio se transformó en la expresión que adopta alguien cuando otro alguien le pregunta por algo insultantemente evidente.
El supervisor de andenes se echó a reír como si de una broma se tratase, pero su risa se cortó de inmediato al ver que su nuevo amigo no respondía con el mismo ánimo.
-"Emilio, perdóneme, no quería molestarle, pero es que usted está aquí esperando es algo que salta a la vista, lo que yo le estoy preguntando, es a qué espera buen hombre."
Aquello pareció desconcertar a Emilio:
- "¡Qué tontería! Pues muy sencillo joven, estoy esperando a...estamos aquí porque...- Ninguno de los dos supo si en ese mismo instante la lluvia dejó de caer o ya hacía tiempo que había cesado, en la pared de la estación el reloj marcaba las 17:12, el aire era cada vez más frío y se reanudó el ir y venir en los andenes, que hasta ahora habían estado más en calma. No sabría calcular los minutos que transcurrieron entre la última respuesta de Emilio y la siguiente, pero por seguro que fueron unos cuantos...
-"Hace tanto tiempo que espero...que estupidez, hace tanto tiempo que quizá ya lo he olvidado, es algo...- el hombre hizo una pausa y se dejó caer sobre el respaldo del banco - "...esto es algo completamente absurdo."
Varias respuestas se amontonaban en la mente del joven sopesando cuál de ellas sería la más adecuada:
-"Escucha Emilio, ¿puedo tutearle?, tutearte vaya...-al no tener respuesta, prosiguió- "hoy es un día extraño, llevamos una semana muy pesada, y este tiempo no es que ayude precisamente ¿verdad?, no hay de qué preocuparse, estoy abusando de nuestra confianza y eso que acabamos de conocernos, de conocernos mejor quiero decir, tampoco es nada importante. Yo siempre he sido muy curioso ¿sabes?, desde pequeño, ya lo creo "- y se reía- " ¡ya lo creo que sí!, !traía de cabeza a mi pobre abuela!."
Pero Emilio hacía rato que había dejado de escucharle...
-"Llevo tanto tiempo...creía que hoy iba a ser el día, pero, no lo sé, quizás me he equivocado, si, será mañana, habrá que esperar...vamos Ron, hay que dar el paseo, acuérdate de que antes te he prometido diez minutos más eh?,¡diez minutos amigo!, no te creas que me he olvidado, y del paraguas tampoco...mira cómo en verdad ha llovido, no hay nada como ser previsor ¿verdad Ron?, no hay nada como ser previsor...".
Acto seguido perro y amo se incorporaron, a lo que el joven respondió haciendo lo propio. Sin mirarle a los ojos Emilio dejó caer un adiós discreto, seguido de un "hasta mañana" por parte contraria, y perdió a los dos a través del vestíbulo.
Raúl no lo vio, pero de camino al parque, y antes de llegar a casa, Emilio desató la correa de su reloj y se lo introdujo en el bolsillo del abrigo, mientras Ron correteaba por entre los árboles del parque pensó, que quizás no sería mala idea meterlo al cajón, junto al despertador...
La llave giró un par de veces, se abrió la puerta y Ron entró en estampida, le encantaba investigar todos los rincones cuando volvían a casa después de sus paseos de la tarde, como si de ese modo se cerciorase de que todo estaba en su correspondiente lugar a su regreso.
Emilio no cenó esa noche, tampoco es que cenase demasiado las anteriores...se desvistió, se puso el pijama y pensó en los calcetines rechazando de inmediato la idea de ponérselos, llamó a Ron para que se subiese en la cama, quizás era esa la solución a su vespertino frío en los pies. Cuando ya se disponía a tumbarse en la cama algo acudió a su cabeza, no tardó ni dos segundos en levantarse y abrir el armario, metió la mano en el abrigo y sacó el reloj de pulsera, volvió a aproximarse a la cómoda, abrió el cajón y lo metió dentro, junto a él fue el despertador....ahora sí, se tumbó en la cama y sintió como un leve hormigueo recorría todo su cuerpo, alargó el brazo izquierdo para alcanzar la lamparita de noche, la apagó mecánicamente y con la misma mano palpó la colcha en busca de la cabeza de Ron, "me parece que tan arriba no vas a calentarme los pies amigo mío" dijo sonriendo en la oscuridad, y mientras acariciaba dulcemente su cabeza repitió:
-"Mañana buscaremos un parque nuevo Ron, un parque nuevo en el que puedas correr y olfatear por primera vez. Ya hemos perdido suficiente tiempo esperandola en esa estación no crees?, hemos esperado demasiado...y demasiado no es bueno, no señor...no es nada bueno.
servido por lda
1 comentario
compártelo